Espacio Líquido was established in the year 2000 as a contemporary art gallery, a space for the production and publication of books, catalogs and artist objects.

Adress

C/ Jacobo Olañeta, 5, bajo,
33202 Gijón, Asturias

Telephone

+34 622 07 80 99

Email

liquido@espacioliquido.net

Luz Habitada # Graciela Iturbide

Del 3 de septiembre al 31 de octubre de 2026

LUZ HABITADA
Graciela Iturbide

 

«Todo es visible y todo es elusivo, todo está cerca y todo es intocable.»

Entre irse y quedarse. Árbol adentro. Octavio Paz

 

La galería Espacio Líquido se complace en presentar LUZ HABITADA, una exhibición antológica que reúne diez obras de Graciela Iturbide, ejecutadas entre 1970 y 2000. Iturbide, considerada una de las figuras más influyentes de la fotografía contemporánea internacional, ha configurado un lenguaje visual único donde aspectos etnográficos, poéticos y simbólicos se entretejen.

Esta muestra ha sido articulada acercándose a las imágenes de la autora no desde la idea de registro documental, sino como una investigación estética sobre los límites de la representación. Las piezas seleccionadas constituyen un testimonio de tres décadas de tránsito geográfico y mental, desde las arenas del Desierto de Sonora hasta las calles de Almería. A través de este conjunto, se nos invita a explorar la delicada frontera donde la realidad visible se repliega sobre sí misma para resguardar su dimensión más íntima, elusiva o intocable.

I

Para Graciela Iturbide, la fotografía nunca ha sido un instrumento supeditado a una verdad objetiva, sino un vehículo que expande la mirada, un pretexto para el conocimiento, de modo que mirar a través del visor es componer, interpretar e incluso soñar la realidad de acuerdo con un bagaje interno de emociones, lecturas y vivencias. Se produce un cruce instantáneo entre la disciplina de la atención y la intuición inconsciente, de modo que la labor fotográfica conceda habitar la luz según una poética de lo invisible. Frente a la urgencia contemporánea por el registro masivo, la práctica de Iturbide se asienta en la premisa que alguna vez le compartiera su mentor, Manuel Álvarez Bravo: «No hay que apresurarse, hay tiempo». Es en la adopción de ese tiempo reposado donde la fotógrafa logra desmarcarse de un exceso de realidad para fundar un territorio puramente poético.

II

El núcleo conceptual de esta exhibición reside en la tensión inherente a la imagen: la simultaneidad entre lo que se entrega a la vista y lo que permanece vedado. En obras capitales como Nuestra señora de las Iguanas o Mujer ángel, los personajes se presentan ante el espectador con plena nitidez, sin embargo, ambas imágenes operan en un umbral sagrado; los personajes imponen una dimensión soberana, una dignidad mítica que resulta radicalmente intocable. Desde esta distancia, resultado de un proceso de negociación y respeto, la autora logra disolverse en los mundos que visita, volviéndose invisible o entrando en un estado de trance que transforma el acto fotográfico en un mecanismo vicario que le permite manejar el dolor o conectar con sus propios recuerdos. De la misma manera que los rituales indígenas sitúan a los participantes en un ámbito sagrado, las imágenes permiten revelar lo simbólico y mitificar lo cotidiano.

III

La selección de las diez piezas evidencia que el viaje es un eje estructural en la producción de Iturbide. No obstante, el viaje fotográfico es doble: un desplazamiento hacia el exterior que inevitablemente remite a la soledad y a la confrontación con el propio interior. Al viajar por Sonora, Mérida, Estados Unidos o Almería, la autora busca encontrarse con sus propias obsesiones latentes. Son estas fijaciones mentales las que terminan provocando las apariciones, la sorpresa, el asombro.

En este proceso, la literatura opera como el alimento de la imaginación. Los animales y la vegetación que pueblan sus imágenes —las cabritas en La Mixteca, los imponentes sahuaros o la abstracción científica de Radiografía de un pájaro— trascienden su condición biológica para convertirse en tótems espirituales. Los pájaros de Iturbide no son un pretexto ornamental; son una evocación del pájaro solitario de San Juan de la Cruz y espejo del viaje místico del poeta persa Attar. A la fotógrafa no le interesa tanto captar el devenir del tiempo sino la plasticidad del símbolo en ese instante regalado por la realidad como kairos, momento oportuno o brecha imprevisible.

 

IV

Así pues, las fotografías aquí expuestas reúnen la potencia del mundo indígena, la herencia prehispánica, el arte popular o los mitos universales. La artista celebra la apropiación que el público pueda llegar a hacer de estas imágenes que sólo se abren al cruzarse con la mirada de quien entra a contemplarlas, condicionado por su propia cultura, su memoria o su dolor, llamado a cifrar algo distinto en dichas obras. En este espacio, lo que se salvó en la película de nitrato de plata, es una invitación a asomarse a otro mundo a través de esa ventana de lo elusivo.